Crear una empresa en España

Crear empresa o autónomo | Test: cómo empezar el negocio

Test gratis · 11 preguntas · 2 minutos · sin registro

¿Te conviene crear una empresa o darte de alta como autónomo?

Todavía no has empezado, así que no tienes cifras: tienes una previsión. Y una previsión de un negocio que no existe falla, no por tu culpa, sino porque no hay datos. Este test no finge lo contrario. Lo que hace es medir cuánto te costaría equivocarte por cada lado y recomendarte la salida que menos te ate. Spoiler honesto: en la duda, casi siempre gana empezar como autónomo, porque montar la sociedad después es un camino trillado y deshacerla pasa otra vez por notaría.

1. ¿En qué punto está el proyecto?
2. ¿Vas solo o con socios?
3. ¿Cuánto conoces el sector en el que vas a entrar?

No es una pregunta de autoestima: mide cuánto puedes fiarte de tu propia previsión.

4. ¿Qué beneficio prevés el primer año?

Ingresos menos gastos, antes de impuestos y de la cuota. Una horquilla basta.

5. ¿Cuánto de ese beneficio necesitas sacar para vivir?

Es la pregunta que más cambia el resultado, y la que casi ninguna comparativa hace.

6. ¿Cuánto hay que invertir para arrancar y de dónde sale?
7. Si el negocio saliera mal, ¿qué tendrías en juego?
8. ¿Tu actividad puede acabar en una reclamación de un tercero?

Obra e instalaciones, alimentación, salud, transporte, custodia de datos sensibles…

9. ¿Vas a compaginarlo con otros ingresos mientras arranca?
10. Si a los doce o dieciocho meses no arranca, ¿qué harías?
11. ¿Alguien te ha pedido de verdad que seas sociedad?

Crear empresa o autónomo: qué cambia de verdad cuando aún no has empezado

Casi todas las comparativas de internet enfrentan al autónomo y a la sociedad limitada como si fueran dos productos del mismo estante. Y no lo son: son dos apuestas con costes de salida muy distintos. Esta tabla está ordenada por lo que de verdad decide cuando no tienes cifras de ejercicios cerrados.

Diferencias prácticas entre darse de alta como autónomo y constituir una sociedad limitada
AspectoAutónomoSociedad limitada
Coste de arrancar Alta en el RETA y modelo 036. Sin coste y en el mismo día. Denominación social, capital, escritura ante notario e inscripción en el Registro Mercantil. La tramitación puede salir a 0 €; los aranceles, no.
Coste de cerrar Baja en el RETA y en Hacienda. Sin coste. Disolución, liquidación y escritura ante notario, más inscripción registral. Es la fila que casi nadie mira antes de firmar.
Cuota mensual mínima Según tus rendimientos. Desde 205,88 €, y 88,56 € el primer año con tarifa plana. Base mínima de societario de 1.424,40 €, es decir 448,69 € al mes ganes lo que ganes. La tarifa plana también se puede pedir el primer año.
Impuesto IRPF progresivo sobre todo el beneficio, lo saques del negocio o no. Impuesto sobre Sociedades. Y otra vez IRPF cuando pasas el dinero a tu bolsillo.
Pérdidas del primer año Se restan del resto de tus rentas en tu IRPF, por ejemplo de tu nómina. Se quedan dentro de la sociedad esperando beneficios futuros que las compensen.
Responsabilidad Ilimitada: respondes con tu patrimonio personal. Limitada al capital, con dos grietas: mientras el capital no llegue a 3.000 € los socios responden por la diferencia, y el banco suele pedir aval personal.
Contabilidad Libros de ingresos, gastos y bienes de inversión. Autogestionable, aunque poco recomendable. Contabilidad mercantil según el Plan General Contable, libros legalizados y cuentas anuales depositadas. No es autogestionable.
Socios No existen. Si sois dos, cada uno es su propio autónomo. Participaciones repartidas en escritura, y conviene un pacto de socios.
Cambiar de opinión Montar la sociedad más adelante es el camino habitual. Volver a ser solo autónomo obliga a disolver y liquidar.

Las cuotas de 2026: aquí está la diferencia más grande

En 2026 ha pasado algo que cambia bastante esta decisión y que todavía no está en la mayoría de las comparativas: la base mínima de cotización del autónomo societario ha subido de 1.000 a 1.424,40 € al mes, un 42 %, según la Orden PJC/297/2026. Traducido a lo que se paga: unos 448,69 € mensuales de suelo, factures lo que factures.

Un autónomo persona física no tiene ese suelo. Cotiza por tramos según sus rendimientos reales, y si el negocio va flojo, la cuota baja con él. Esa es la diferencia que se nota justo en el año en el que menos dinero hay.

Cuota mensual a la Seguridad Social en 2026, aplicando el tipo del 31,50 % sobre la base mínima de cada situación
SituaciónBase mínimaCuota al mes
Con tarifa plana, primeros 12 mesesCuota fija88,56 €
Autónomo con rendimientos hasta 670 €/mes653,59 €205,88 €
Autónomo con rendimientos de unos 1.500 €/mes960,78 €302,65 €
Autónomo con rendimientos de unos 2.760 €/mes1.356,21 €427,21 €
Autónomo societario, gane lo que gane1.424,40 €448,69 €

De dónde sale el 31,50 %. Contingencias comunes 28,30 % + profesionales 1,30 % + cese de actividad 0,90 % + formación 0,10 % + MEI 0,90 %. Verás por ahí un 31,40 %: es el tipo de 2025. Y ojo con otro detalle de 2026: durante el ejercicio se permite mantener una base provisional de 1.000 €, pero en la regularización anual se aplica la mínima de 1.424,40 €, así que la diferencia acaba pagándose igual. Si quieres afinar tu caso, tienes la calculadora de cuota de autónomos.

Cuánto pagas de impuestos en cada caso

Un autónomo tributa por IRPF, con una escala progresiva sobre el beneficio de la actividad. Esta es la escala de referencia para 2026, sumando el tramo estatal y el autonómico equivalente. Cada comunidad tiene el suyo, así que tómala como orientación:

Escala general de referencia del IRPF 2026 (estatal más autonómica equivalente)
Base liquidableTipo
Hasta 12.450 €19 %
De 12.450 a 20.200 €24 %
De 20.200 a 35.200 €30 %
De 35.200 a 60.000 €37 %
De 60.000 a 300.000 €45 %
Más de 300.000 €47 %

Una sociedad tributa por el Impuesto sobre Sociedades. El 25 % que todo el mundo repite es el tipo general y a una empresa que arranca casi nunca le aplica, porque hay tipos reducidos que además están bajando cada año:

Tipos del Impuesto sobre Sociedades aplicables en los ejercicios 2025 y 2026
Tipo de entidadEjercicio 2025Ejercicio 2026
Entidad de nueva creación15 %15 %
Microempresa
facturación inferior a 1 M€
21 % hasta 50.000 € de base
22 % el resto
19 % hasta 50.000 € de base
21 % el resto
Entidad de reducida dimensión
facturación inferior a 10 M€
24 %23 %
Tipo general25 %25 %

El detalle que decide la comparación: el dinero de la sociedad no es tuyo

Cuando comparas el 47 % del IRPF con el 15 % de Sociedades y concluyes que la sociedad gana, te has dejado la mitad de la película. El beneficio de tu sociedad está en la cuenta de la sociedad. Para pasarlo a tu bolsillo hay que sacarlo, y al sacarlo tributa otra vez. Si lo sacas como dividendo, va a la base del ahorro de tu IRPF: 19 % hasta 6.000 €, 21 % de 6.000 a 50.000 €, 23 % de 50.000 a 200.000 €, 27 % hasta 300.000 € y 30 % a partir de ahí.

Ejemplo simplificado: 40.000 € de beneficio y necesitas sacarlo todo.

Como autónomo. Pagas IRPF por esos 40.000 €. Aplicando la escala de referencia y el mínimo personal de 5.550 €, salen unos 9.447 €. Y ya está: el resto es tuyo.

Con sociedad, sacándolo como dividendo. La sociedad paga el 19 % de microempresa sobre 40.000 € → 7.600 €. Quedan 32.400 €. Al repartirlos como dividendo pagas 19 % de los primeros 6.000 € y 21 % de los 26.400 € restantes → 6.684 €. Total: 14.284 €. Y por el camino has pagado 448,69 € al mes de cuota de societario, las cuentas anuales y una asesoría más cara.

En la práctica el socio suele cobrar una nómina de su propia sociedad en lugar de dividendos, y eso cambia bastante el resultado: el sueldo es gasto deducible para la sociedad y tributa en tu IRPF general. Pero tiene que ser un sueldo de mercado por un trabajo real, y ahí la planificación deja de ser una hoja de cálculo y pasa a ser trabajo de asesor. Este ejemplo no tiene en cuenta deducciones ni diferencias autonómicas.

Por qué, cuando todo es previsión, casi siempre gana empezar como autónomo

No es prudencia de manual. Es que el coste de equivocarte no es el mismo por los dos lados, y cuando los costes de un error son asimétricos, lo racional es elegir la opción barata de deshacer.

  1. Quedarte corto se arregla; quedarte largo se paga. Si empiezas como autónomo y el negocio despega, montas la sociedad después: es un camino trillado y hay hasta una guía entera para hacerlo. Si constituyes y no despega, la salida es disolver, liquidar y volver a la notaría.
  2. Tu previsión va a fallar, y no es culpa tuya. Un negocio que no ha empezado no tiene datos. Elegir estructura con la precisión que exige la comparación fiscal, partiendo de una cifra inventada, es darle una falsa apariencia técnica a una corazonada.
  3. Los costes fijos de la sociedad corren facturando cero. Cuota mínima de societario, asesoría, presentaciones trimestrales aunque salgan a cero y cuentas anuales. Es el gasto que más sorprende y el que se lleva por delante el colchón.
  4. El ahorro fiscal depende de una decisión que aún no has tomado. La sociedad ahorra de verdad cuando dejas el beneficio dentro. Si vas a sacarlo todo para vivir, la ventaja se diluye en el segundo peaje.
  5. Las pérdidas del primer año valen más fuera que dentro. Como autónomo se restan del resto de tus rentas ese mismo año. Dentro de la sociedad se quedan esperando a que haya beneficios que compensar.

Los casos en los que la sociedad sí compensa desde el primer día

Existen, son cuatro y son bastante reconocibles:

  1. Hay socios que ponen dinero, o va a entrar un inversor. Un autónomo no tiene participaciones que repartir. Y las alternativas que suelen proponerse —comunidad de bienes o sociedad civil— no limitan la responsabilidad y obligan igual a cada comunero a estar de alta en el RETA.
  2. Vas a asumir deuda o compromisos importantes y tienes patrimonio que proteger. Aquí la responsabilidad limitada deja de ser un argumento de folleto.
  3. Prevés un beneficio alto y no necesitas sacarlo todo. Es la combinación en la que el tipo de Sociedades gana al marginal del IRPF sin que el segundo peaje se lo coma.
  4. Un cliente real te ha dicho que solo contrata con sociedades. Un cliente concreto, no una intuición sobre lo serio que pareces.

El peaje de empezar como autónomo que conviene conocer antes

Este es el argumento honesto del otro lado, y casi nadie lo cuenta. El tipo del 15 % para entidades de nueva creación tiene letra pequeña: el artículo 29.1 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades dice que no se entiende iniciada una actividad económica cuando esa misma actividad la venía ejerciendo, durante el año anterior a constituir la sociedad, una persona física que tenga más del 50 % de la nueva empresa.

Es decir: si te das de alta como autónomo y al año siguiente montas tu SL con la misma actividad y siendo el socio mayoritario, esa sociedad no aplica el 15 %. Iría al 19 % de microempresa. ¿Cuánto cuesta? Cuatro puntos sobre los primeros 50.000 € de base, durante dos ejercicios: como mucho unos 2.000 € al año, y solo si hay beneficio.

Ponlo en la balanza y verás por qué la conclusión no cambia. Ese peaje es condicional: solo lo pagas si ganas dinero. El coste de haber constituido de más es incondicional: la cuota mínima de societario, la asesoría y las cuentas anuales se pagan aunque no factures un euro, y si además tienes que cerrar, se suma la factura de disolver. Cuando una de las dos facturas solo llega en el escenario bueno y la otra llega siempre, no están empatadas.

Cinco errores que salen caros al elegir forma jurídica

  1. Montar una SL porque «suena más serio». Es el motivo real de la mayoría de las sociedades que después nadie sabe cómo cerrar. Si ningún cliente te lo ha pedido, no lo pagues por adelantado.
  2. Comparar el 47 % con el 15 %. El 47 % es un tipo marginal que solo se aplica a la parte de base que supera los 300.000 €, no a todo lo que ganas. Y el 15 % dura dos ejercicios y no te toca si vienes de tu propia actividad como autónomo.
  3. Olvidar que el dinero de la sociedad no es tuyo. Sacarlo de la cuenta de la empresa para gastos personales sin documentarlo es el origen de la mayoría de los sustos en la primera inspección.
  4. Dar por hecho que la sociedad te protege del banco. En la financiación de sociedades pequeñas es habitual que pidan el aval personal del socio o del administrador. Firmado el aval, respondes con lo tuyo igual que un autónomo.
  5. Decidir la forma jurídica antes que las ayudas. La capitalización del paro y la tarifa plana se piden antes del alta. Si te das de alta primero, muchas dejan de estar disponibles para siempre.

Preguntas frecuentes

¿Es mejor crear una empresa o hacerse autónomo?

Cuando todavía no has empezado y todo son previsiones, lo habitual es que salga mejor darse de alta como autónomo: el alta no cuesta nada, la baja tampoco, la cuota se ajusta a lo que ganas y las pérdidas del primer año se restan del resto de tus rentas. La sociedad limitada compensa desde el principio en cuatro casos: cuando hay socios que aportan dinero o un inversor, cuando vas a asumir deuda importante teniendo patrimonio que proteger, cuando prevés beneficios altos y no necesitas sacarlos, y cuando un cliente concreto te exige contratar con una sociedad.

¿A partir de qué beneficio compensa una sociedad limitada?

No hay una cifra mágica, y desconfía de quien te la dé sin preguntar nada más. La referencia que suele manejarse ronda los 40.000-60.000 € de beneficio anual, pero el umbral se mueve mucho según cuánto dinero necesites sacar del negocio: si lo sacas todo para vivir, pagas Sociedades y después IRPF por el dividendo, y la ventaja se diluye. Si dejas buena parte dentro para reinvertir, la sociedad empieza a ganar bastante antes.

¿Cuánto cuesta mantener una sociedad al mes frente a un autónomo?

La diferencia más clara está en la cuota. En 2026 la base mínima del autónomo societario es de 1.424,40 €, lo que supone unos 448,69 € al mes independientemente de lo que gane la empresa. Un autónomo persona física cotiza por tramos según sus rendimientos reales y puede pagar desde 205,88 €, o 88,56 € el primer año si le corresponde la tarifa plana. A eso hay que sumar, en el caso de la sociedad, una asesoría más cara y la formulación y el depósito de las cuentas anuales.

¿Puedo empezar como autónomo y montar la sociedad después?

Sí, y es el camino más habitual: validar el negocio como autónomo y constituir la sociedad cuando el volumen lo justifica. Conviene saber una cosa antes: si constituyes la sociedad con la misma actividad que venías ejerciendo el año anterior como autónomo y tienes más del 50 % del capital, esa sociedad no se considera de nueva creación a efectos del artículo 29.1 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades y no aplica el tipo del 15 %. Es un coste real, pero pequeño y condicionado a tener beneficios.

¿Puedo montar un negocio con socios sin crear una sociedad?

Si los dos solo ponéis trabajo, sí: cada uno se da de alta como autónomo, cada uno factura su parte y un contrato privado entre vosotros ordena el reparto. En cuanto alguien pone dinero y hay que repartir la propiedad de algo, la cosa cambia. La comunidad de bienes y la sociedad civil se proponen mucho como atajo, pero no limitan la responsabilidad y cada comunero sigue teniendo que estar de alta en el RETA, así que resuelven menos de lo que parece.

¿La sociedad limitada me protege de verdad de las deudas?

Protege, pero con matices que conviene conocer. Mientras el capital social no alcance los 3.000 €, los socios responden solidariamente por la diferencia si la sociedad se liquida con deudas. El administrador responde personalmente de las deudas sociales posteriores si, estando la sociedad en causa de disolución, no la convoca ni la disuelve. Y en la práctica, cuando una sociedad pequeña pide financiación, es habitual que el banco exija el aval personal del socio o del administrador: firmado ese aval, la limitación no opera en ese préstamo.

¿Un autónomo societario puede pedir la tarifa plana?

Sí. Durante años la Seguridad Social se la denegaba, pero la jurisprudencia del Tribunal Supremo estableció que los autónomos societarios también tienen derecho a la cuota reducida de 80 € durante los doce primeros meses. Los requisitos son los mismos: no haber estado de alta en el RETA en los dos años anteriores —tres si ya disfrutaste antes de la tarifa plana— y no tener deudas con la Seguridad Social ni con Hacienda. Como se pide en el momento del alta, es un trámite que solo se hace bien una vez.

¿Qué pasa con las pérdidas del primer año en cada caso?

Es una de las diferencias más útiles y de las menos comentadas. Si eres autónomo, el rendimiento negativo de la actividad se compensa con el resto de rentas de tu base general en el mismo IRPF, así que si compaginas el negocio con una nómina, las pérdidas te rebajan la factura de ese año. En una sociedad, las pérdidas se quedan dentro como bases imponibles negativas, a la espera de ejercicios con beneficio que las absorban.

¿Necesito ser sociedad para trabajar con grandes empresas o con la Administración?

Para la Administración, no: la normativa de contratos del sector público permite contratar tanto con personas físicas como con personas jurídicas, siempre que se acredite capacidad y solvencia. En el sector privado es otra cosa: algunas grandes compañías tienen políticas internas de homologación de proveedores que en la práctica dejan fuera a los autónomos. Si alguien te lo ha planteado, merece la pena preguntarle si es un requisito real o una preferencia, porque la respuesta cambia la decisión.

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¿Estás realmente preparado para crear tu empresa?

Montar una sociedad no es solo firmar en la notaría. Son trece cosas que hay que tener resueltas, y casi nadie las tiene todas el primer día. Este test las repasa una a una y te dice qué llevas cubierto y qué te falta, sin sermones. Mejor descubrir el hueco ahora que en la primera declaración.

1. ¿Tienes decidida la forma jurídica?
2. ¿Vas solo o con socios?
3. ¿Has comprobado que hay clientes dispuestos a pagar?
4. ¿Tienes el nombre de la empresa reservado?

Se llama certificación negativa de denominación social y la emite el Registro Mercantil Central.

5. ¿Sabes qué actividad vas a declarar?

El epígrafe del IAE y el código CNAE. Determinan tus obligaciones fiscales y tu cotización.

6. ¿Tienes resuelto el domicilio y los permisos?
7. ¿Has comprobado que puedes usar tu marca?

Reservar el nombre en el Registro Mercantil no te da derecho a la marca: eso es la OEPM, y son cosas distintas.

8. ¿Tienes una previsión de ingresos y gastos del primer año?
9. ¿De dónde sale el dinero para arrancar?
10. ¿Sabes cuánto cuesta mantener la empresa cada mes?

Cuota de autónomo societario, asesoría, impuestos, seguros… aunque no factures.

11. ¿Sabes qué impuestos vas a presentar y cuándo?
12. ¿Quién va a llevar la contabilidad?
13. ¿Has mirado a qué ayudas puedes optar?

Capitalización del paro, tarifa plana, cuota cero autonómica, avales…

Qué hace falta para crear una sociedad limitada en 2026

Desde la Ley 18/2022, Crea y Crece, una sociedad limitada se puede constituir con un capital social de 1 €. Ojo con el matiz, porque casi nadie lo cuenta: mientras el capital no llegue a 3.000 €, hay que destinar a reserva legal el 20% del beneficio de cada ejercicio, y si la sociedad se liquida con deudas, los socios responden hasta esos 3.000 €. El euro simbólico abarata la entrada, no elimina el compromiso.

Trámites de constitución de una sociedad limitada, en orden
PasoEn qué consiste
1. Denominación socialCertificación negativa del Registro Mercantil Central: acredita que el nombre está libre.
2. Cuenta y capitalAbrir cuenta a nombre de la sociedad en constitución e ingresar el capital social.
3. Estatutos y escrituraRedactar los estatutos y firmar la escritura de constitución ante notario. Con estatutos tipo el proceso es más rápido y barato.
4. NIF provisionalSolicitud a la Agencia Tributaria para poder operar mientras se inscribe la sociedad.
5. Registro MercantilInscripción de la escritura. Aquí es donde la sociedad nace jurídicamente.
6. NIF definitivoUna vez inscrita, se obtiene el NIF definitivo.
7. Alta censalModelo 036 con los epígrafes del IAE y las obligaciones fiscales que te corresponden.
8. Seguridad SocialAlta en el RETA de los socios y administradores que ejerzan funciones de dirección o trabajen en la sociedad.
9. Libros y cumplimientoLibros contables, protección de datos, licencias sectoriales y seguros si tu actividad los exige.
10. MarcaTrámite aparte, en la OEPM. La denominación social no protege tu nombre comercial: eso lo hace la marca registrada.

La vía telemática existe y va rápida. A través de un Punto de Atención al Emprendedor (PAE) y el sistema CIRCE se tramita el Documento Único Electrónico y la constitución puede resolverse en unos pocos días hábiles, con aranceles reducidos si se usan estatutos tipo. Lo que no cambia es que los honorarios de notaría y Registro Mercantil corren de tu cuenta.

¿Sociedad limitada o autónomo?

Diferencias prácticas entre constituir una SL y darse de alta como autónomo
AspectoSociedad limitadaAutónomo
ResponsabilidadLimitada al capital aportado, con matices mientras no se alcancen los 3.000 €.Ilimitada: respondes con tu patrimonio personal.
Puesta en marchaNotaría, Registro Mercantil y capital social.Alta en Seguridad Social y en Hacienda. Sin coste de constitución.
ImpuestoImpuesto sobre Sociedades. Tipo general del 25%, pero con tipos reducidos que a una empresa que empieza casi siempre le aplican (tabla debajo).IRPF, con tipo progresivo según lo que ganes.
ContabilidadContabilidad mercantil según el Plan General Contable, libros legalizados y cuentas anuales depositadas. Necesitas asesoría, no es autogestionable.Obligaciones más ligeras. Autogestionarse es posible si no tienes empleados, aunque poco recomendable.
Cuándo compensaBeneficios altos, socios, inversión externa o riesgo que conviene acotar.Arranques pequeños, actividad de servicios, poca inversión.

Cuánto paga de impuestos una sociedad

El 25% que todo el mundo repite es el tipo general, y a una empresa que arranca casi nunca le aplica. La Agencia Tributaria tiene varios tipos reducidos, y además bajan cada año para las más pequeñas. Estos son los vigentes:

Tipos del Impuesto sobre Sociedades según el tipo de entidad y el ejercicio
Tipo de entidadEjercicio 2025Ejercicio 2026
Tipo general25%25%
Entidad de nueva creación15%15%
Empresa emergente (startup)15%15%
Microempresa
facturación inferior a 1 M€
21% hasta 50.000 € de base
22% el resto
19% hasta 50.000 € de base
21% el resto
Entidad de reducida dimensión
facturación inferior a 10 M€
24%23%

Traducido: si montas ahora una sociedad y facturas menos de un millón, lo normal es que tributes al 15% como entidad de nueva creación en tus primeros ejercicios con beneficios, y después como microempresa, no al 25%. Qué tipo te toca exactamente depende de tu cifra de negocios y de si realizas actividad económica, así que conviene confirmarlo antes de hacer números.

Los cinco descuidos que más caros salen

  1. Montar con socios sin pacto de socios. Mientras todo va bien no hace falta; el día que deja de ir bien, ya es tarde para firmarlo.
  2. No calcular el coste fijo mensual. La empresa gasta desde el primer mes aunque no facture: cuota, asesoría, impuestos, seguros.
  3. Elegir la forma jurídica por costumbre. "Monto una SL porque suena serio" es una decisión cara si tu volumen no la justifica.
  4. Comprar o firmar antes de tener el NIF. Sin NIF, las facturas a nombre de la sociedad no se sostienen y el IVA se complica.
  5. Dejar las ayudas para después. Casi todas se piden antes de darse de alta. Si te das de alta primero, muchas dejan de estar disponibles para siempre.

Preguntas frecuentes

¿De verdad puedo crear una SL con 1 euro?

Sí, la Ley Crea y Crece rebajó el capital social mínimo a 1 €. La contrapartida es que, mientras el capital no alcance los 3.000 €, hay que dotar reserva legal con el 20% del beneficio y los socios responden hasta esa cifra si la sociedad se liquida con deudas.

¿Cuánto se tarda en constituir una sociedad?

Por la vía telemática, a través de un PAE y el sistema CIRCE, se resuelve en unos pocos días hábiles. Por la vía tradicional depende de la agenda de la notaría y del Registro Mercantil.

¿Tengo que darme de alta de autónomo si monto una SL?

Normalmente sí: los socios y administradores que trabajen en la sociedad o ejerzan funciones de dirección cotizan en el RETA como autónomos societarios. La sociedad y la persona son cosas distintas, y las dos tienen sus propias obligaciones.

¿Qué es el pacto de socios y por qué insisten tanto?

Es el acuerdo privado que regula lo que los estatutos no cubren: qué pasa si un socio se va, cómo se reparten los beneficios, quién decide qué, qué ocurre si alguien deja de aportar trabajo. Sin él, todo eso se resuelve por lo que diga la ley, que rara vez coincide con lo que las partes habían dado por hecho.

¿Puedo llevar yo la contabilidad de mi sociedad?

En la práctica, no. Siendo autónomo sin empleados es posible autogestionarse, aunque no sea lo más recomendable. Una sociedad es otra cosa: contabilidad mercantil según el Plan General Contable, libros legalizados, cuentas anuales formuladas y depositadas e Impuesto sobre Sociedades. Los errores aquí no se quedan en un susto: acaban en sanciones y en el cierre registral de la hoja de la sociedad. Es trabajo de profesional desde el primer mes, y conviene saberlo antes de constituir y no después.

¿Registrar el nombre en el Registro Mercantil protege mi marca?

No. Son dos registros distintos. La certificación negativa del Registro Mercantil Central te reserva la denominación social, el nombre jurídico de la empresa. La marca —el nombre con el que te conocen tus clientes— se registra en la Oficina Española de Patentes y Marcas. Puedes tener la sociedad inscrita y que otro registre tu nombre comercial como marca y te obligue a dejar de usarlo.

¿Mi sociedad va a pagar el 25% de Sociedades?

Probablemente no. El 25% es el tipo general, pero una entidad de nueva creación tributa al 15% en sus primeros ejercicios con beneficios, y las microempresas que facturan menos de un millón tienen tipos reducidos que además bajan cada año: en 2026, el 19% para los primeros 50.000 € de base imponible y el 21% para el resto.

¿Puedo usar el paro para montar la empresa?

Si tienes derecho a prestación contributiva, la capitalización permite cobrarla en un pago único y destinarla a la aportación al capital social, siempre que vayas a tener el control efectivo de la sociedad y cumplas el resto de requisitos. Se solicita antes del alta.

¿Qué gastos tiene la empresa aunque no facture?

La cuota de autónomo societario de quien esté de alta, la asesoría, las presentaciones trimestrales aunque salgan a cero, y los seguros o licencias que exija la actividad. Es el número que más sorprende a quien empieza, y el que conviene calcular antes de firmar nada.

¿Puedo cambiar de autónomo a sociedad más adelante?

Sí, es un camino habitual: empezar como autónomo para validar el negocio y constituir la sociedad cuando el volumen lo justifica. Conviene planificar el momento, porque el traspaso de la actividad tiene implicaciones fiscales.

Yomando.es
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