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Calculadora de EBITDA: cuánto gana de verdad tu negocio
El EBITDA te dice cuánto dinero genera tu actividad antes de intereses, impuestos y amortizaciones. Es decir: si el negocio funciona, al margen de cómo esté financiado y de lo que te haya costado el inmovilizado. Calcúlalo aquí y, sobre todo, compáralo con lo que es normal en tu sector, que es la parte que casi ninguna calculadora te da.
Tu margen frente a tu sector
Cómo hemos llegado al número
Qué dice esto de tu negocio
Siguientes pasos
Un número suelto no dice nada. Un número al mes, sí.
El EBITDA de un año te da una foto. Lo que de verdad cambia decisiones es verlo mes a mes y compararlo con el mismo mes del año anterior: ahí se ve si una subida de precios ha funcionado, si el nuevo local se está comiendo el margen o si un cliente grande te está saliendo caro. Eso ya no es contabilidad, es control de gestión, y es justo la conversación que casi nadie tiene con su gestoría.
Qué es el EBITDA y, sobre todo, qué no es
EBITDA son las siglas en inglés de beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. Traducido a lo que importa: es el dinero que genera tu actividad por sí misma, antes de tener en cuenta cómo la has financiado, cuántos impuestos pagas y qué inmovilizado estás amortizando.
Por eso se usa tanto para comparar negocios. Dos restaurantes idénticos pueden tener resultados netos muy distintos porque uno pidió un préstamo y el otro no, o porque uno compró el local y el otro lo alquila. El EBITDA los pone en el mismo plano: ¿cuánto gana el negocio haciendo lo que hace?
Y ahora lo que no es. El EBITDA no es caja. No descuenta lo que te devuelven los clientes tarde, ni lo que pagas de principal del préstamo, ni las inversiones que tienes que hacer para seguir funcionando. Una empresa con un EBITDA excelente puede quedarse sin dinero en el banco. Es un indicador de rentabilidad operativa, no un extracto bancario.
Cómo se calcula el EBITDA: las dos fórmulas
| Vía | Fórmula | Cuándo usarla |
|---|---|---|
| Desde los ingresos | Ingresos − Gastos de explotación + Amortizaciones | Cuando llevas tus números por tu cuenta y sabes lo que facturas y lo que gastas. |
| Desde el resultado | Resultado del ejercicio + Impuestos + Gastos financieros + Amortizaciones | Cuando ya tienes las cuentas anuales cerradas y quieres subir la cascada hacia arriba. |
El margen EBITDA es el EBITDA dividido entre los ingresos, en porcentaje. Es el número que realmente sirve para comparar: 40.000 € de EBITDA es una cifra estupenda si facturas 200.000 € y bastante mala si facturas dos millones.
Qué margen EBITDA es bueno según tu sector
No existe un margen bueno universal. Un negocio de distribución que mueve mucho volumen con poco margen unitario puede ser una máquina de ganar dinero con un 4%, mientras que una consultora con un 8% está claramente por debajo de lo que debería. Estas son las bandas que se manejan habitualmente como referencia:
| Sector | Banda habitual | Por qué |
|---|---|---|
| Comercio mayorista y distribución | 3% – 8% | Mucho volumen, margen unitario fino. Se gana por rotación. |
| Comercio minorista | 4% – 10% | El alquiler y el personal se comen buena parte del margen bruto. |
| Ecommerce | 5% – 12% | Sin local, pero con logística, devoluciones y captación de pago. |
| Construcción y reformas | 5% – 12% | Márgenes ajustados por obra y mucho peso de la subcontrata. |
| Transporte y logística | 6% – 12% | Combustible y flota mandan sobre la cuenta de resultados. |
| Hostelería y restauración | 8% – 15% | Buen margen bruto en barra y cocina, pero personal y local muy pesados. |
| Industria y fabricación | 8% – 15% | Alta inversión en inmovilizado, que aquí no resta porque va después del EBITDA. |
| Servicios personales | 8% – 18% | Poca materia prima, pero el negocio depende de horas de persona. |
| Formación y educación | 10% – 20% | Escala bien si el contenido se reutiliza; mal si todo es presencial. |
| Servicios profesionales | 15% – 25% | El coste principal es el equipo. Si el margen baja, es que se está facturando barato. |
| Salud y clínicas | 15% – 25% | Precio poco elástico y demanda estable, con inversión en equipos. |
| Software y SaaS | 15% – 30% | El coste de servir a un cliente más es casi cero una vez hecho el producto. |
Si quieres el dato exacto de tu actividad y no una banda, el Banco de España publica los ratios sectoriales de las sociedades no financieras en su Central de Balances, con cuartiles por código de actividad y por tamaño de empresa. Es gratuito y es la referencia más seria que hay en España.
Por qué una empresa con buen EBITDA puede estar perdiendo dinero
Esta es la situación que más veces sorprende a quien mira sus números por primera vez: el EBITDA sale bien y el resultado del ejercicio sale en rojo. No hay contradicción, porque entre uno y otro hay tres cosas.
- Las amortizaciones. Si has invertido fuerte en obra, maquinaria o vehículos, cada año te comes una parte de esa inversión. No sale dinero de la cuenta, pero el resultado baja.
- Los intereses. Un negocio muy apalancado puede dedicar buena parte de lo que gana a pagar la financiación. El EBITDA no lo ve; el resultado neto, sí.
- Los impuestos. Van al final, y no siempre son proporcionales al beneficio contable.
Saber en cuál de los tres escalones se pierde el dinero es lo que te dice qué hacer. Si el problema son los intereses, la conversación es con el banco. Si son las amortizaciones, probablemente invertiste más de lo que el negocio soportaba. Si el EBITDA ya es negativo, el problema está en la operativa y ninguna refinanciación lo arregla.
El aviso que casi nadie da: el EBITDA se puede maquillar sin mentir. Basta con clasificar como «extraordinario» un gasto que en realidad se repite todos los años, o con no incluir el sueldo del propietario que trabaja a jornada completa en su propio negocio. Si eres autónomo y no te pagas nómina, tu EBITDA está inflado por el valor de tu trabajo. Réstate un sueldo de mercado antes de creerte el número.
Los errores más comunes al calcular el EBITDA
- Meter el IVA en los ingresos. El IVA no es tuyo, lo recaudas para Hacienda. La cifra de negocios va siempre sin IVA.
- Olvidarse de restar las amortizaciones del gasto total. Si las dejas dentro, no estás calculando EBITDA: estás calculando resultado de explotación, que es otra cosa y sale más bajo.
- Contar los intereses como gasto de explotación. Los gastos financieros van por debajo del EBITDA. Si los metes arriba, el número pierde todo su sentido comparativo.
- No pagarse un sueldo y no imputarlo. El error clásico del autónomo y de la sociedad unipersonal. Infla el margen y hace que el negocio parezca más rentable de lo que es.
- Comparar tu margen con el de una gran empresa cotizada. Las escalas no tienen nada que ver. Compárate con negocios de tu tamaño y tu sector.
- Calcularlo una vez al año. Un EBITDA anual que llega en junio del año siguiente sirve para presentar cuentas, no para dirigir un negocio.
Preguntas frecuentes sobre el EBITDA
¿Cómo se calcula el EBITDA de forma sencilla?
Hay dos caminos que llevan al mismo sitio. Desde arriba: ingresos totales menos gastos de explotación, y le vuelves a sumar las amortizaciones que hubieras incluido en esos gastos. Desde abajo: resultado del ejercicio más impuestos, más gastos financieros, más amortizaciones. Usa el que se ajuste a los datos que tengas delante.
¿Qué margen EBITDA se considera bueno?
Depende por completo del sector. En comercio mayorista un 3-8% es normal, en hostelería un 8-15%, en servicios profesionales un 15-25% y en software puede superar el 30%. Comparar tu margen con la media general de la economía no sirve de nada: lo único útil es compararte con negocios de tu actividad y de tu tamaño.
¿El EBITDA es lo mismo que el beneficio?
No. El beneficio o resultado del ejercicio es lo que queda al final, después de restar amortizaciones, intereses e impuestos. El EBITDA se queda antes de esos tres conceptos. Por eso una empresa puede tener EBITDA positivo y pérdidas contables al mismo tiempo: gana dinero con su actividad, pero se lo comen la deuda o las inversiones.
¿El EBITDA es lo mismo que la caja que genera mi negocio?
No, y confundirlos es peligroso. El EBITDA no tiene en cuenta si tus clientes te pagan a 90 días, ni la devolución del principal de los préstamos, ni las inversiones que necesitas hacer cada año para seguir operando. Un negocio con buen EBITDA puede tener problemas serios de tesorería.
¿Puede un autónomo calcular su EBITDA?
Sí, y le conviene. La única precaución importante es que si trabajas en tu propio negocio y no te pagas nómina, tu EBITDA está inflado con el valor de tu trabajo. Para que el número sea comparable, réstate lo que costaría contratar a alguien que hiciera lo que tú haces. Tu IRPF, en cambio, no se resta: no es un gasto del negocio.
¿Qué hago si mi EBITDA es negativo?
Un EBITDA negativo significa que la actividad, por sí sola, consume más de lo que genera. No es un problema de financiación ni de impuestos: es la operativa. Las palancas son cuatro y conviene tirar de ellas en este orden: precios, mezcla de productos o servicios, costes fijos y estructura de personal. Si es un negocio en su primer año de vida puede ser normal, pero necesita un plan con fecha.
¿Para qué me sirve conocer mi EBITDA?
Para tres cosas muy concretas. Para saber si tu negocio es rentable al margen de cómo esté financiado. Para negociar con un banco, que lo mira antes de concederte financiación. Y para vender o traspasar el negocio, porque las valoraciones se hacen aplicando un múltiplo sobre el EBITDA.
Calculadora orientativa. El resultado depende por completo de la calidad de los datos que introduzcas y no sustituye al análisis de tus cuentas por parte de un profesional. Las bandas de margen por sector son referencias de mercado, no un dato oficial.
