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Test de espíritu emprendedor: ¿lo tienes y hasta qué punto?
Doce preguntas, una nota sobre 100 y cinco barras que te dicen exactamente por dónde flojeas. No mide un rasgo de nacimiento —eso no existe—, mide tu disposición de hoy, que es otra cosa y se puede mover. Y en vez de compararte con Elon Musk, te compara con los datos reales de la población española que recoge el GEM.
Tu nota por dimensiones
Tú, comparado con España
Lo que juega a tu favor
Lo que hoy te frena
Por dónde empezar
Lo que más mueve la aguja en este test no se compra: se rodea.
De las cinco dimensiones, la que más rápido cambia es la red. Tener a quién preguntarle una tontería sin quedar mal acorta meses, y es justo lo que le falta a mucha gente con buena idea.
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Qué es el espíritu emprendedor, y por qué «innato» es la palabra equivocada
La definición que más circula dice que el espíritu emprendedor es una disposición innata para detectar oportunidades y convertirlas en valor. La primera mitad está bien. La palabra «innata» es el problema, porque lleva a la conclusión contraria a la que interesa: si se nace con ello, quien no lo tiene no puede hacer nada, y quien cree tenerlo no necesita prepararse. Las dos conclusiones son falsas y las dos salen caras.
El observatorio que mide esto en España y en un centenar de países, el GEM, no mide rasgos de personalidad: mide percepciones, actitudes e intenciones. Es decir, cosas que cambian de un año para otro en la misma persona, y que de hecho cambian: la intención de emprender de la población española subió más de dos puntos en un solo ejercicio. Nadie nació distinto en doce meses.
Por eso este test da una nota de disposición actual, no un diagnóstico. Y por eso el resultado te dice qué mover, no qué eres.
Las cinco dimensiones, y qué dice de cada una la población española
Las seis características de manual —pasión, riesgo, innovación, persistencia, resiliencia y visión— suenan bien y no se pueden medir. Estas cinco sí, y además tienen una cifra nacional al lado con la que compararte.
| Dimensión | Qué mide | El dato de España |
|---|---|---|
| La oportunidad | Si ves huecos donde otros ven molestias | El 85 % de los negocios que se crean en España son de servicios: casi nunca son ideas rompedoras |
| El riesgo | Qué haces con la posibilidad de que salga mal | El 55 % de la población señala el miedo al fracaso como barrera para emprender |
| La ejecución | La distancia entre decirlo y hacerlo | El 13,8 % dice que emprenderá en tres años; solo el 7,8 % está emprendiendo |
| Tu red y tu colchón | A quién puedes preguntar y cuánto aguantas | El 59 % de la población conoce personalmente a alguien que ha emprendido |
| Los números | Si sabes cuánto necesitas para vivir de esto | La tasa de abandono de negocios se mueve en torno al 3,7 % de la población adulta |
Todas estas cifras caducan: salen del informe anual del GEM España y se revisan cada ejercicio. Sirven para situarte, no para citarlas dentro de tres años. Si vas a usarlas en algo formal, comprueba la edición vigente.
El dato que lo explica casi todo: decirlo no es hacerlo
Es la cifra más útil de todo el informe y casi nadie la cuenta. El 13,8 % de la población adulta española declara que va a emprender en los próximos tres años. La tasa de actividad emprendedora real —gente que ya está en ello— es del 7,8 %.
Casi la mitad de quienes dicen que van a montar algo no acaban montándolo. Y aquí está lo importante: esa diferencia no se explica por falta de espíritu emprendedor, porque estamos hablando de gente que ya tiene la intención declarada. Se explica por lo que pasa después de la intención, que es donde este test pone el foco: contrastar la idea con alguien que pague, dedicarle horas reales y saber el número que necesitas.
La consecuencia práctica: si llevas años diciendo que vas a montar algo, tu problema no es de carácter. Es que nunca has dado el primer paso pequeño, y el primer paso pequeño casi nunca es «darse de alta»: es conseguir que alguien te pague por una versión mínima de lo que quieres vender.
El miedo al fracaso no es un defecto tuyo
El 55 % de la población adulta española señala el miedo al fracaso como una barrera para emprender. Es mayoría. No es una peculiaridad tuya ni una falta de madera: es la barrera más citada del país, y convive con gente perfectamente capaz.
Lo que sí conviene distinguir es de qué tienes miedo exactamente, porque cada miedo tiene un remedio distinto y ninguno es «tener más valor»:
| Si lo que temes es… | Lo que lo reduce |
|---|---|
| Perder el dinero | Empezar sin dejar tu empleo y con una inversión que puedas perder. La pluriactividad existe justo para esto |
| Que nadie compre | Vender antes de montar: un cliente que paga por una versión mínima resuelve la duda en semanas |
| El qué dirán si cierras | Ponerle fecha y condiciones al proyecto desde el principio. Cerrar en la fecha pactada es cumplir un plan, no fracasar |
Olvídate de Musk y de Bezos
Los ejemplos de espíritu emprendedor que circulan son siempre los mismos dos o tres multimillonarios estadounidenses, y hacen un daño silencioso: colocan el listón en «revolucionar una industria» cuando el emprendimiento real en España es otra cosa.
El 85 % de los negocios que se crean aquí son de servicios. Una asesoría, una peluquería, una consultora de dos personas, un taller, una empresa de reformas, alguien que gestiona redes sociales para cinco clientes. Ninguno inventó nada. Todos resolvieron algo que ya existía, un poco mejor o un poco más cerca.
Si tu idea te parece poco original, estás justo en la media de lo que funciona. La originalidad no está en la lista de lo que hace falta; conseguir un cliente sí.
Cómo se entrena cada dimensión
Esta es la parte que falta en casi todos los artículos del tema: qué se hace, en concreto, cuando una de las cinco sale baja.
| Si te sale baja… | Lo que la sube |
|---|---|
| La oportunidad | Apunta durante un mes cada vez que algo te moleste como cliente. No busques ideas: busca fricciones. La lista sale sola |
| El riesgo | Reduce lo que te juegas antes de intentar ser más valiente: empieza compaginando, con dinero que puedas perder y con fecha de revisión |
| La ejecución | Ponte un objetivo de una sola línea: cobrar el primer euro. No un plan de negocio, no una web: un cliente |
| Tu red y tu colchón | Búscate un referente al que poder preguntar. Es de lo que más acelera y de lo más barato de conseguir |
| Los números | Calcula qué tienes que facturar para vivir. Con la calculadora de sueldo neto de autónomo lo tienes en dos minutos |
Y cuando la nota esté alta, el paso siguiente ya no es de actitud sino de decisión: qué clase de emprendedor eres y qué papeles te tocan. Eso lo resuelve el test de tipos de emprendedor.
Preguntas frecuentes
¿El espíritu emprendedor se nace o se hace?
Las definiciones que hablan de una disposición innata no encajan con la forma en que esto se mide. El Global Entrepreneurship Monitor, que estudia el emprendimiento en un centenar de países, no mide rasgos de personalidad sino percepciones, actitudes e intenciones, y son indicadores que varían de un año para otro en la misma población: la intención de emprender en España subió más de dos puntos en un solo ejercicio. Lo que se mide, por tanto, es una disposición actual, y una disposición actual se entrena.
¿Cuánta gente quiere emprender en España y cuánta lo hace?
Según el informe GEM España, el 13,8 % de la población adulta declara intención de emprender en los próximos tres años, mientras que la tasa de actividad emprendedora se sitúa en el 7,8 %. Es decir, casi la mitad de quienes se lo proponen no llegan a hacerlo. Son cifras que se actualizan cada año.
¿Es normal tener miedo a que el negocio salga mal?
Es mayoritario: el 55 % de la población adulta española señala el miedo al fracaso como una barrera para emprender, según el informe GEM España. Conviene distinguir qué se teme exactamente, porque cada caso tiene un remedio distinto: si es perder el dinero, se empieza compaginando y con una inversión asumible; si es que nadie compre, se vende antes de montar; y si es el qué dirán, se le pone fecha y condiciones al proyecto desde el principio.
¿Hace falta una idea original para emprender?
No. El 85 % de los negocios que se crean en España son del sector servicios, y la inmensa mayoría no inventa nada: resuelve algo que ya existía un poco mejor, un poco más barato o un poco más cerca. La originalidad no aparece entre los factores que deciden que un negocio funcione; conseguir clientes que paguen, sí.
¿Puedo emprender sin dejar mi trabajo?
Sí, y es la forma más razonable de reducir el riesgo mientras compruebas si la idea funciona. Se llama pluriactividad y consiste en estar de alta a la vez por cuenta ajena y por cuenta propia. Antes de empezar conviene revisar el contrato, porque el Estatuto de los Trabajadores impide la concurrencia desleal y permite pactar la plena dedicación mediante compensación económica expresa.
¿Qué es lo primero que debería hacer si el test me sale alto?
Conseguir que alguien pague por una versión mínima de lo que quieres vender, si no lo has hecho ya. Es lo que separa la intención de la actividad real, y es también lo que te da la información que ningún plan de negocio te va a dar. A partir de ahí, la decisión pasa a ser de forma jurídica y de trámites, no de actitud.
Test orientativo y de autoevaluación. No es una prueba psicológica ni un diagnóstico: puntúa lo que tú contestas sobre tu situación de hoy, que cambia. Las cifras de la población española proceden del informe anual del GEM España y se actualizan cada ejercicio.
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