Pasar de autónomo a SL

Pasar de autónomo a SL | Cuándo conviene y cómo hacerlo

Tu negocio va viento en popa, pero la presión fiscal te atormenta. Si una sociedad paga menos impuestos que tú como emprendedor no societario, ¿no es mejor pasar de autónomo a SL?

¿Dónde está la trampa?

Vamos a explicarte por qué no es siempre la mejor opción pasar de autónomo a Sociedad Limitada, y cuando SÍ es el mejor momento para hacerlo.

Contenido

Ventajas y desventajas de pasar de autónomo a SL

La respuesta a por qué no siempre merece la pena pasar de autónomo a SL está en las propias ventajas y desventajas que tienen las sociedades limitadas ¡Vamos a verlas una a una!

Ventajas de pasar de autónomo a sociedad Limitada

Comenzamos con los incentivos para pasar de autónomo a SL. Los datos que pueden abrirte los ojos para dar el salto a autónomo societario.

Responsabilidad limitada en las SL

No todo es ahorrar impuestos. Proteger el patrimonio personal es la preocupación de muchos autónomos que saben que ante cualquier imprevisto, su cuenta bancaria, su casa, sus bienes presentes y futuros, están en el punto de mira de cualquier deuda o embargo.

La sociedad responde por sus propias deudas y posibles embargos. Solo en casos muy puntuales y excepcionales un administrador o socio debe responder por ellas (cuando existe culpabilidad en algún aspecto de la gestión).

Y ojo, que no siempre depende de ti tener una gran fortaleza financiera. Hace pocos años vivimos una situación en España con la pandemia que provocó que muchos autónomos solicitaran el paso a SL para proteger su patrimonio.

Menos dinero en impuestos

Para empezar, dejarás de presentar el modelo 130 del IRPF todos los trimestres. Sí, ese modelo que se acumula y luego termina de regularizarse con la Declaración de la Renta. En vez de eso, deberá presentarse el modelo 200 del Impuesto de Sociedades en el mes de julio, y en algunos casos, el modelo 202, si fuera preciso.

La ventaja fiscal de un impuesto sobre otro es el principal aliciente para que los autónomos envidien la menor presión fiscal de las sociedades. 

El tipo impositivo del IRPF de los autónomos puede llegar hasta un 47%. Eso sí, mucho tienes que ganar para que te retengan un 47% como autónomo, ya que es un impuesto progresivo.

Si tus ingresos por cuenta propia no son altos, verás que quizás hasta te retengan bastante menos de lo que tendrías que pagar en el Impuesto de Sociedades, y eso ya es un síntoma de que no ha llegado el momento de pasar de autónomo a SL.

En las sociedades, este porcentaje, además de ser fijo, es mucho, muchísimo más bajo. Un 23% si no superas el millón de euros y un 25% si lo superas

Incluso, en los primeros años de actividad societaria con beneficios el porcentaje se reduce incluso al 15%, aunque esta última opción no puede ser aprovechada por los autónomos que pasan a SL.

En cualquier caso, el ahorro fiscal puede llegar casi al 50%, que no es poca cosa.

Si te estás llevando una mano a la cabeza y con la otra estás llamando a tu asesor para cambiar inmediatamente a sociedad limitada… ¡Espera! Más adelante te mencionaré las desventajas. Comprenderás que este ahorro solo será cierto si cumples con otros requisitos. Te pido un poco de paciencia. 

Mejor imagen ante otras empresas y organismos públicos

Una sociedad limitada genera mayor confianza que un autónomo. Esto permitirá más posibilidades de colaborar con otras empresas, conseguir licitaciones públicas u obtener créditos financieros. 

Digamos que tener una empresa ya es un aval en sí mismo, y te abrirá puertas que hasta ese momento estaban cerradas. El abanico de posibilidades estratégicas, financieras y corporativas se abrirá a niveles insospechados.

Desventajas de pasar de autónomo a Sociedad Limitada

Ha llegado el momento de entender por qué no siempre merece la pena pasar de autónomo a SL. Comencemos con las desventajas y sopesa cuánto te afectan.

Costes de mantenimiento superiores

En todos los casos, llevar una sociedad limitada conlleva una mayor dificultad de gestión fiscal y contable. Esta situación repercute en el precio que te cobrará tu gestoría o asesoría.

¿Tanto importa esta complejidad como para que merezca pagar en algunos casos casi el doble de impuestos como autónomo? Ahí está la clave de la cuestión. Si tu facturación o tus beneficios al año son pequeños, no te merecerá la pena pasar a SL. 

Sin embargo, una vez pases de ciertos beneficios, cuanto más los incrementes, el ahorro final será mayor y mayor. A partir de ese momento, cuanto mejor le vaya a tu negocio, solo comprobarás que pasar a SL era la opción más inteligente.

Obligación de presentar documentación extra

Además, esta presentación conlleva también el pago de unas tasas. Al final, es un dinero que no pagarías como autónomo, y también un tiempo que podrás seguir dedicando a lo más importante de tu negocio: conseguir beneficios.

Como ya estás viendo, tener una sociedad implica más burocracia y mayor control y transparencia de todos los procesos. Pero no acaba aquí.

Conciliación bancaria y control exhaustivo de las cuentas

Como autónomo podrías incluso mezclar tus actividades personales y las económicas en la misma cuenta bancaria (aunque no es lo recomendable, ya te aviso). Con una SL es obligatorio separarlas, porque se trata de una persona jurídica diferente de ti. 

Para Hacienda es muy importante conocer la entrada y salida de fondos para comprobar que se están haciendo las cosas de forma correcta. Como autónomo, habrás comprobado que este control es mínimo, a menos que surja una inspección puntual.

Este control requiere de tiempo, y el tiempo, se termina convirtiendo en dinero.

Pero es más, quizá haya una cuestión con la que no contabas. Cuando eres autónomo puedes disponer en todo momento de los ingresos que has generado con tu negocio. Pero con el dinero de una sociedad no podrás

Como te acabo de decir, es una entidad independiente. Una nueva persona jurídica.

Tu remuneración podrá ser a través de una nómina, o facturando a la sociedad y esperar al momento adecuado para el reparto de dividendos; pero no podrás sacar dinero a tu antojo como si fuera tu cuenta bancaria personal. Para muchos autónomos, este es un detalle muy importante.

Poca flexibilidad para realizar una actividad económica nueva

Imagina que eres un autónomo que se dedica a la albañilería, y te surge la oportunidad de facturar como electricista, o como instalador de placas fotovoltaicas. Pues sería tan fácil como añadir un epígrafe más en Hacienda, y adelante. 

No es así con las sociedades limitadas. Desde su creación, en la SL existe un estatuto que define el objeto social de la empresa, y no puedes escapar de la actividad que señala.

Si quieres ampliar las actividades económicas te enfrentarás a una burocracia mayor, con sus costes. Es posible, pero no tan automático. Tendrás que modificar los estatutos sociales y, solo entonces, comunicarlo a Hacienda. 

Y ya te aviso, la modificación de las escrituras y estatutos sociales es un acto jurídico que requiere de la asistencia de profesionales externos a la empresa, y te van a cobrar por ello.

Cuándo conviene pasar de autónomo a SL

Hay cuatro claves que te facilitarán la decisión de si llegó el ansiado momento de pasar de autónomo a SL. Las claves son: la cifra de facturación, los beneficios anuales, la existencia de trabajadores y la posibilidad de entrada de socios.

Te detallo los límites de cada una.

Facturación

Los asesores aconsejan pasar de autónomo a Sociedad Limitada cuando se superan los 100.000 euros de facturación anual.

Esta cifra, para ser trascendental para la toma de la decisión, debe ir acorde con una cifra de beneficios, ya que con un exceso de gasto podría incluso no merecer la pena el salto a autónomo societario.

Beneficios

Se aconseja pasar a Sociedad Limitada si los beneficios superan los 40.000 euros anuales.

Los beneficios son incluso más importantes que la facturación, y cruciales para decidir dar el salto a empresa. Pero ojo, hay que considerar si los beneficios de último año se han dado por causas que no van a repetirse en el siguiente ejercicio fiscal.

Trabajadores

Los autónomos pueden contar con trabajadores sin necesidad de estar bajo el paraguas de una sociedad. Sin embargo, la responsabilidad ilimitada de un autónomo puede ocasionar muchos problemas en caso de que haya conflictos, accidentes o una mala gestión de los trabajadores.

Se aconseja pasar a sociedad cuando cuenta con asalariados a cargo por la protección patrimonial que conlleva, principalmente.

Socios

En el caso de que se vayan a incorporar socios al negocio, es obligado que el autónomo pase a ser societario y crear una SL.

Muchos caen en el error de evitarse pagar una cuota de autónomo y que todo quede como un negocio de dos socios donde solo uno está dado de alta.

Este es un error muy grave, y una decisión poco inteligente y cortoplacista que solo dará problemas en el futuro. Y por la experiencia de los asesores, es así en el 99% de las ocasiones. Calcular el reparto de deducciones, de beneficios, de inversiones, de responsabilidades antes deudas o embargos... es un conflicto asegurado donde la desconfianza solo irá a más.

Cómo pasar de autónomo a Sociedad Limitada

Este es el paso a paso que tendrás que seguir para pasar de autónomo a SL. Hemos incluido también la posibilidad de que ya contaras con trabajadores a tu cargo. Si no es así, puedes obviar esos pasos.

  1. Variación de datos en Seg Social. Tendrás que registrar en la Seguridad Social el paso a autónomo societario.
  2. Certificado denominación social. Deberás obtener el certificado de denominación social en el Registro Mercantil, de modo que no coincida con ninguna otra existente.
  3. Abrir cuenta bancaria. Deberás ingresar ya el capital social correspondiente, así que llegó el momento de abrir una cuenta de empresa en el banco.
  4. Redactar los estatutos sociales. A continuación habrá que preparar estatutos sociales, que pueden verse afectados con alguna cláusula si existe un pacto de socios previo.
  5. Constitución en notaría. Tras estas gestiones, deberás acudir al notario para constituir la sociedad,  firmando la escritura pública de constitución.
  6. Obtención NIF Provisional. De este modo, ya podrás obtener el NIF provisional, que ojo, solo te servirá seis meses, no dejes el proceso aparcado aquí.
  7. Inscripción en Registro Mercantil. A continuación inscribirás la SL en el Registro Mercantil provincial, y por fin, tras este trámite…
  8. Obtención del NIF definitivo. Con el NIF definitivo en Hacienda (olvida el CIF, que esa palabra ya quedó muy antigua), solo te quedará un último paso.
  9. Alta de la SL en Hacienda. Ya solo te quedaría dar de alta en Hacienda la SL con el modelo censal 036, incluyendo su actividad económica.
  10. Solicitar un CCC. En caso de que vayan a haber asalariados no socios o que vayas a dar de alta a un trabajador en la Seguridad Social, debes solicitar un código de cuenta de Cotización.
  11. Subrogar a los trabajadores. Y si ya tenías trabajadores a tu cargo en tu etapa de autónomo, llegará el momento de subrogarlos.

Hecho todo esto, comienza tu nueva aventura. Más empresario que nunca.

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