Existen muchos emprendedores que desean cambiar de asesoría pero no se atreven porque la palabra PROBLEMAS asoma por su cabeza.
En este artículo ahondaré en los motivos que deberían propiciar ese cambio, con buenos ejemplos. Y además te quitaré algo de miedo con esa reticencia al cambio. En verdad no es para tanto.
- ¿Es difícil cambiar de asesoría?
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Principales motivos para cambiar de asesoría
- No tienen seguro de responsabilidad civil
- Me hacen desplazarme para gestionar mi negocio
- El asesor está ilocalizable muchas veces
- Utilizan mi certificado digital FNMT en su equipo informático
- Gestionan pero no me asesoran
- Evaden su responsabilidad ante un fallo
- No tienen servicios jurídicos
- Pago mucho por lo que ofrecen
- No hacen las comunicaciones importantes por escrito
- No puedo acceder a mi documentación en tiempo real
- No me avisan de ayudas y subvenciones en plazo
- No están especializados en mi sector
¿Es difícil cambiar de asesoría?
Muchos no saben que la nueva asesoría es quien se encarga del traspaso de la documentación, no tienes que hacer nada, y que si la antigua asesoría intenta obstaculizar el proceso, no saldrá bien parada. Y te explico esto último. Conozco casos de asesores que han obstaculizado el cambio con un cliente, pero hacerlo con otro asesor puede destrozar su reputación en el sector. No les merece la pena.
En cuanto al mejor momento para hacer el cambio, pues quizá el óptimo sea cuando finalizan las presentaciones de los modelos anuales.
Pero no te preocupes si falta mucho para eso. Simplemente es lo óptimo. Lo importante es que no cambies en medio de una presentación trimestral o en la presentación del Impuesto de Sociedades. El resto de fechas son buenas.
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Principales motivos para cambiar de asesoría
Algunos motivos para cambiar de asesoría de perecerán obvios, pero incluso en estos profundizo con buenas justificaciones y ejemplos.
Otros motivos te sorprenderán, porque es normal que los emprendedores hayan estado siempre con el mismo asesor, y desconozcan que están con el profesional equivocado porque jamás conocieron cómo funcionan otros compañeros de profesión.
No tienen seguro de responsabilidad civil
Todos los humanos podemos cometer errores, pero un asesor tiene en sus manos algo tan delicado e importante como la gestión de un negocio. Una sanción de Hacienda, Seguridad Social o Inspección de trabajo puede alcanzar cifras desorbitantes. Cifras que, muchas veces, ni siquiera un pequeño despacho de asesoría puede pagar; y otros muchos no están dispuestos.
Un gestor que no tenga contratado un seguro de responsabilidad civil muy posiblemente se lavará las manos y desaparecerá si surge una sanción por su culpa. Ya he conocido muchos casos.
Sencillamente, la ausencia de un seguro de responsabilidad civil ya indica lo poco que le importan sus clientes a una gestoría. Si no dispone de él, huye y cambia de asesoría pero ya.
Me hacen desplazarme para gestionar mi negocio
En pleno siglo XXI hacer desplazarse a un cliente es hacerle perder tiempo. Este es uno de los motivos del auge exponencial de las mejores asesorías online.
La mayoría de gestorías aún siguen sin digitalizarse. Y ojo que esto no es solo un contratiempo para ti, sino también para ellos. Hoy día es posible hacer todo a través de internet con los permisos adecuados, y además en tiempo real.
Los papeles físicos son innecesarios, las facturas se digitalizan, los impuestos están disponibles todo el tiempo en la nube para consultarlos... Solo es necesario disponer de un software adecuado, y muchos no cuentan con él.
El asesor está ilocalizable muchas veces
Los pequeños despachos, que solo cuentan con un asesor, tienen el problema de que tienen muchos clientes que atender. Otras veces, sencillamente están de vacaciones, pero los negocios no tienen vacaciones (la mayoría).
No es aceptable el alta de un trabajador fuera de plazo, ni dejar pasar los plazos de una ayuda o una presentación de impuestos. Es más, no es admisible dejar a un cliente intranquilo ante cualquier duda fiscal, legal, contable o laboral. No se puede desaparecer durante días.
Las asesorías de mayor tamaño tienen vías alternativas de comunicación. Otros asesores cubren al tuyo ante cualquier eventualidad, y vigilan su correo electrónico, o su teléfono. Por eso es mejor cambiar a una asesoría que disponga de más especialistas además del tuyo.
Utilizan mi certificado digital FNMT en su equipo informático
Esta práctica es sencillamente innecesaria y peligrosa. Hasta el Ministerio mandó una circular para dejarlo claro. Dar a alguien el certificado digital es como dar tu tarjeta de crédito con los tres números de detrás.
Cualquier error cometido con el certificado será culpa del titular de este. Además, podría firmar cualquier contrato en tu nombre, realizar transacciones financieras... ¿Tanto confías en tu asesor? ¿Más que en tu familia? Te lo digo porque yo no daría mi tarjeta de crédito a muchas personas cercanas.
Incluso aunque el asesor no tenga malicia alguna, que es lo habitual, no puedes controlar que sufra un ataque informático y se hagan con tus datos.
Los asesores deben tener su propio certificado digital, y actuar como representante tuyo. Esta figura se denomina colaborador social, y todos deben estar dados de alta.
Si comienzas tu relación con un asesor y quiere tener tu certificado digital instalado en el PC, es un excelente motivo para cambiar inmediatamente de asesoría. No es serio.
Gestionan pero no me asesoran
Parece que gestoría y asesoría son lo mismo, pero la realidad es que hay una enorme diferencia. Una gestoría gestiona, y una asesoría, además de gestionar, asesora.
Debes tener claro qué es lo que necesita tu negocio. ¿Solo quieres trámites? Pues una gestoría te hará los papeleos, pero no pidas que busquen como ahorrar dinero en impuestos, contrataciones o asesoramiento para dudas. ¿Quieres una actitud proactiva con tu negocio? ¿Qué te aconsejen en todo lo fiscal, contable y laboral? Para eso están las asesorías.
Cuando contratas un servicio de este tipo debes tener claro lo que te ofrecen por lo que pagas. Cambiar de asesoría es una buena opción si no te dan lo prometido. Y te lo digo porque muchas asesorías son en verdad gestorías administrativas camufladas con un nombre más atractivo.
Evaden su responsabilidad ante un fallo
Mal asunto si está clara la responsabilidad ante un error del asesor e intenta lavarse las manos. La verdad, como asesoría no merece la pena disgustar a un cliente si te has equivocado, se reconoce el error y adelante.
El problema es que detrás suele haber un motivo, o una excusa, para no reconocer la responsabilidad. Los motivos suelen ser la ausencia de un seguro de responsabilidad civil en la mayoría de los casos, y la excusa suele ser que nada aparece reflejado por escrito. Tanto el motivo como la excusa aparecen en este artículos como grandes motivos para cambiar de asesoría.
No tienen servicios jurídicos
Lo mejor para cualquier empresa o autónomo es tener todo lo que puedan necesitar en el mismo sitio. Buscar a un especialista jurídico aparte de tu asesor es una opción, pero existen asesorías que ya ofrecen soluciones legales específicas para tu negocio.
Ejemplos son registrar una marca, realizar contratos de formación en alternancia para ahorrarte un buen dinero, solicitar el kit digital o cualquier otra ayuda, servicios de protección de datos, reclamaciones tributarias, apelar a la lay de segunda oportunidad... todos estos son servicios que normalmente no realiza un pequeño despacho.
Sin embargo, las grandes asesorías online sí lo ofrecen. Quizá la más completa en este aspecto es Ayuda T Pymes, ya que dispone de todos estos, pero igualmente otras también ofrecen este tipo de soluciones jurídicas, e incluso laborales y de marketing.
Si te gustaría tener todo a mano, quizá otra asesoría pueda aportar mucho más que aquella que tienes ahora contratada.
Pago mucho por lo que ofrecen
Cada asesoría o gestoría establece sus tarifas, están en su derecho. Tu responsabilidad es contrastar la oferta de varias asesorías.
Suelen darse dos errores. El primero es buscar lo más económico. Pero oye bien, nadie regala nada, si es excesivamente económico es por algo. El segundo error es pagar demasiado, y esto suele deberse a que infrautilizamos los servicios que ofrecen porque nuestro negocio no los necesita.
La solución está en encontrar una asesoría que disponga de varios planes distintos, soluciones personalizadas, y escoger el que mejor se adapte a las necesidades de tu negocio.
Te pongo varios ejemplos con las asesorías online, que suelen mostrar sus planes en sus webs.
El plan más básico suele exigir que grabes tu mismo las facturas, y que tu relación con el asesor sea exclusiva por mail (a veces, con un número de consultas limitadas por mes). Si esto te vale, estupendo.
En planes más avanzados la comunicación telefónica es posible, y el asesor es exclusivo para tu negocio. Grabará todas las facturas por ti en el sistema y presentará todos tus impuestos, y quizás tengas hasta la posibilidad de hacer la Renta gratis si eres autónomo.
Además, tendrán en cuenta el número de facturas que generes, porque para un asesor es más rápido grabar tres facturas de 1.000 euros, que veinte facturas de 50 euros. Es entendible, ¿no?
No hay chollos en el mundo de las asesorías, simplemente debes acertar con el plan que ofrezca a tu negocio exactamente lo que necesita en cada momento. Cambia de asesoría si la tuya solo tiene un plan para todos sus clientes y no adapta sus tarifas a las peculiaridades de tu proyecto, ya que quizá no necesite todo lo que te ofrecen.
No hacen las comunicaciones importantes por escrito
Todos los autónomos tenemos una preferencia natural a hablar por teléfono con nuestro asesor en vez de solicitar una acción por correo electrónico. Nos gusta escuchar la voz y el tono del otro interlocutor. Es cierto, en el momento se diluyen los malentendidos, pero solo a corto plazo.
Cuando se le solicita una acción a un gestor, debe reflejarse también por escrito. Es la mejor forma de probar una mala praxis si se diera a continuación. En caso contrario, no tendrás ninguna prueba de que hiciste lo correcto, y el asesor podrá aducir que no le facilitaron comunicación o le dieron datos erróneos.
Por ese motivo es tan importante disponer además de un software (que debe facilitar la asesoría), que permita el acceso a toda la documentación en tiempo real y poder comprobar si es correcta. Así como para ver digitalizadas las facturas de ingresos y gastos y comprobar que no falta ninguna.
Si un asesor trata de evitar la comunicación por escrito o no te da acceso a lo que ha tramitado en todo momento, desconfía.
No puedo acceder a mi documentación en tiempo real
Hay dos opciones. O bien tu asesor te envía copia de lo que ha tramitado o hecho, o dispone de un software donde puedes comprobar en todo momento los trámites que ha realizado.
Con el auge de las asesorías online la segunda opción es la más transparente y recomendable, ya que toda la documentación se guarda en la nube, así como la trazabilidad de todos los procesos.
Una buena práctica es que el asesor avise cuando prepare la presentación de modelos al cliente para que la apruebe con su revisión. Puede que todo te suene a chino cuando lo veas, pero es un detalle que ya obliga al profesional a no enseñar algo mal hecho, y a ti la tranquilidad de que te informa de su labor en todo momento.
No me avisan de ayudas y subvenciones en plazo
Existen muchísimas ayudas estatales y autonómicas, y un asesor, como mínimo, debe estar atento a las estatales. Quizá no las gestione, pero qué menos que avisarte de la oportunidad.
En esto aspecto sí tienen más fuerzas los despachos presenciales especializados en una zona, porque suelen estar al tanto de las fugaces ayudas autonómicas. Y digo fugaces porque muchas tienen un plazo muy corto para solicitarlas, como si quisieran que nadie se entere.
Puedes ahorrar miles de euros en una contratación si pensabas dar de alta a un trabajador, o montar tu web con los 3.000 euros que ahora dan para el kit digital... Lo cierto es que menos del 15% de los emprendedores llegan a enterarse de estas ayudas y las desaprovechan.
Valora si tu asesor va más allá de llevarte los papeleos y decide si te merece la pena un cambio de asesoría. Aunque recuerda, que si pagas 30 euros al mes por sus servicios, extraño sería que hiciera algo más que tramitarte dos o tres cosas. No pidas peras al olmo.
No están especializados en mi sector
Hay sectores con peculiaridades. No todos los asesores están puestos en el mundo de las criptomonedas, o en fiscalidad internacional, o en transportistas, o en agricultores (SETA), o en fiscalidad canaria (IGIC)... cada sector es un mundo.
La ventaja de las asesorías con muchos asesores es que crean divisiones especializadas para estos sectores, y eso repercutirá en tu ahorro, y en la optimización de tu fiscalidad. Al final, ahorrarás dinero.
Solo ten en cuenta este punto si has detectado que tu asesor no tiene más clientes de tu sector, o si ves que no está puesto al día más que tú con las novedades normativas que van surgiendo.
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